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Tomar Ciudad Juárez implicó un reto mayor para la División del Norte, ya que atacar una localidad fronteriza implicaba, además de superar las defensas montadas por el enemigo, ser extremadamente cuidadoso para que balas y cañonazos no cayeran del lado norteamericano, dando excusa a las estadounidenses para intervenir en México. Cuando los villistas se dirigieron rumbo al antiguo Paso del Norte, atraparon un tren y obligaron al telegrafista a enviar un mensaje a Ciudad Juárez diciendo que los rebeldes habían cortado la vía a Chihuahua, solicitando autorización para regresar. La jefatura de estación en Juárez concedió que el ferrocarril volviera de inmediato y Villa ordenó a sus hombres subir a todos los carros disponibles, de manera que cuando el tren retornó a Juárez, transportó a los combatientes villistas hasta el centro de la ciudad. Con las fuerzas revolucionarias internadas hasta la cocina, la plaza cayó de manera rápida en poder de la División del Norte la madrugada del 15 de noviembre de 1913. Con la estratagema del "Tren de Troya", Villa demostró que no era solamente un valeroso combatiente, sino un hábil y sagaz comandante.


Pavel Leonardo Navarro Valdez
Investigador del MNI-INAH



Imagen: Tren que condujo a las tropas villistas a Ciudad Juárez, Fototeca INAH