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Bajo la presión de grupos liberales y santanistas que deseaban proclamar la dictadura del general Antonio López de Santa Anna, para que fuera él quien acordara la paz con los Estados Unidos y compartiera con sus partidarios los beneficios de la indemnización por el territorio que estaba por perderse (no obstante que Santa Anna ya había salido al exilio el 5 de abril anterior), el Senado mexicano, con sede en Querétaro, aprobó el tratado de Guadalupe-Hidalgo el 25 de mayo de 1848.

La noticia llegó a la ciudad de México un día después, y el 28 las tropas invasoras que la ocupaban hicieron una celebración que fue descrita por El Monitor Republicano de esta manera:

“Anoche, siete minutos antes de las ocho, varios cohetes de luces y truenos de bombas anunciaron la noticia de la paz. La plaza de armas (hoy llamada El Zócalo) estaba llena de soldados y oficiales americanos que manifestaban regocijo y entusiasmo por los tratados. En uno de los balcones de palacio apareció iluminado un cuadro en que se leía Peace-Paz. En ese momento se aumentaron las voces que multiplicaban el entusiasmo y la alegría”.


Faustino Amado Aquino Sánchez
Investigador del MNI-INAH