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Fue hija del rey Leopoldo I de Bélgica y de la princesa francesa María Luisa de Orleans. A los 10 años quedó huérfana de madre y desde entonces su carácter se tornó austero, su personalidad pensativa y su imaginación exaltada. Siendo una joven hermosa y de presencia extraordinaria, se enamoró del archiduque de Austria, Maximiliano de Habsburgo, el 27 de junio de 1857. Al año siguiente, acompañó a su esposo a la provincia italiana de Lombardía con el encargo de gobernarla y después a un viaje a Brasil que duró de 1859 a 1860. A su regreso residieron nuevamente en Italia, en el castillo de Miramar, cerca de Trieste. Al año siguiente, Maximiliano recibió la propuesta de aceptar la corona imperial de México; a pesar de que dudó mucho, pues eran obvios los inconvenientes de servir de instrumento en los planes de Napoleón III y gobernar un país que llevaba décadas en la anarquía política, Carlota, con el carácter decidido e impulsivo que siempre la caracterizó, lo convenció de aceptar. Así, el 10 de abril de 1864, fueron proclamados emperadores de México en una ceremonia celebrada en el castillo de Miramar. Un mes después, desembarcaron en Veracruz.

El recibimiento que se les dio en el puerto fue sumamente frío, lo que pronosticó su triste porvenir, el cual se fue confirmando con los continuos desaciertos de Maximiliano como gobernante. Cuando el 11 de agosto de 1864 éste inició un viaje al interior, ella quedó en su lugar como regente. Asistió a reuniones políticas y visitó escuelas, hospicios y presidios. El general Bazaine opinó que ella resolvía los problemas políticos mejor que su marido. Para enero de 1866, la situación de Maximiliano se hizo insostenible y Napoleón III anunció el retiro de las tropas francesas de México, por lo que Carlota decidió viajar a Francia para hablar con el emperador y suplicar su apoyo. El 8 de agosto llegó a Sanit Nazaire, donde no se le concedió recibimiento oficial y las tres entrevistas informales que sostuvo con Napoleón resultaron infructuosas. Fue entonces cuando comenzaron a manifestarse los primeros síntomas de esquizofrenia; aun así acudió a Roma para solicitar la ayuda del Papa. El 1° de octubre, Maximiliano recibió la noticia de la locura de la emperatriz.


Faustino Amado Aquino Sánchez
Investigador del MNI-INAH



Imagen: Retrato de Carlota, Emperatriz de México, óleo sobre tela. Museo Castillo de Chapultepec.