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En abril de 1920 el general Álvaro Obregón interrumpió su campaña presidencial y viajó a la ciudad de México acusado de conspirar contra el gobierno. Era parte de la estrategia de Venustiano Carranza para dejarlo fuera de la contienda electoral de ese mismo año. A sabiendas que su apresamiento era inminente, ya que era seguido de cerca por agentes en motocicleta en espera de la orden, el hombre de Huatabampo pergeñó su fuga de la capital del país. La madrugada del 12 de abril abordó su automóvil acompañado de Rafael Zurbarán y Luis N. Morones, como parte de la estratagema se colocó un distintivo sombrerero, al llegar a la plaza de Río de Janeiro, en las calles de Orizaba y Durango de la colonia Roma, aprovechando el punto ciego que forman los recodos las calles en ese lugar, saltó del automóvil, dejando su sombrero a Zurbarán, para que los motociclistas continuaran persiguiendo el automóvil. Oculto entre e los setos del parque lo esperaba el ferrocarrilero Margarito Ramírez, quien lo llevó su domicilio de la colonia Guerrero y posteriormente a la estación de Buenavista, donde tomaron el tren con destino a Iguala. Obregón debió vestir un amplio gabán para disimular la falta del brazo izquierdo.

Pavel Leonardo Navarro Valdez
Investigador del MNI-INAH