A- A A+
La película más ambiciosa de Ismael Rodríguez fue La Cucaracha (1958), pues en ella reunió un gran elenco que la hizo muy costosa: María Félix, Dolores del Río, Emilio el Indio Fernández, Pedro Armendáriz, Ignacio López Tarzo, Antonio Aguilar, Flor Silvestre y muchos más. Según el crítico Emilio García Riera, el exitoso director hizo de la Revolución Mexicana en esa cinta “el complaciente Olimpo de las deidades del cine nacional”. Pero en el pecado llevó la penitencia; durante la filmación, Rodríguez tuvo que lidiar con el ego de las estrellas que había convocado, las cuales se la pasaron criticando e influyendo el guion, por ello una vez declaró a un periodista: “Mire, quisiera ver no a Griffith, o a Fritz Lang o a Kurosawa, no, quisiera ver a Dios dirigiendo a Dolores del Río y María Félix juntas, a ver qué podría hacer … agregue usted a Emilio Fernández y a Pedro Armendáriz; mezcle todos esos elementos y sale una antología del miedo”.

La película fue enviada al festival de Cannes de 1960 con grandes esperanzas de éxito, pero sólo mereció de la crítica internacional opiniones que rayaron en lo despectivo.

Varias escenas de La Cucaracha fueron filmadas en el convento de Churubusco, entre ellas, aquella en la que el personaje principal, interpretado por María Félix, ora ante el Cristo de caña, una de las piezas más importantes del actual Museo.

Faustino Amado Aquino Sánchez
Investigador MNI - INAH