A- A A+
Presidente suplente, luego constitucional y finalmente “autogolpista”. Asumió el poder cuando el viejo Juan Álvarez le cedió la presidencia. En su actuar fue duro con la Iglesia e indulgente con el Ejército. Tras una revuelta en la “Angelópolis”, desterró al obispo poblano y concedió indultos a los oficiales. El clero le guardó la cuenta y los militares le perdieron el miedo y el respeto. Tuvo frecuentes desencuentros con el Congreso, pero terminó por jurar la constitución de 1857, que tardó más de un mes en publicarla, aunque llegó a la conclusión de que no se podía gobernar con ella. El 16 de diciembre de 1857se unió al Plan de Tacubaya, por el cual mandó a la constitución a la basura, pero el que se marchó fue él, dejando al país en la guerra civil.

Los invitamos este jueves 2 de junio a las 18 horas a la presentación del libro “200 años de presidencialismo en México”.


Pavel Leonardo Navarro Valdéz
Investigador del MNI-INAH


Imagen: Ignacio Comonfort (11 de diciembre de 1855-21 de enero de 1858).