A- A A+
Luego de la batalla de Cerro Gordo (17-18 de abril de 1847) en las inmediaciones de Jalapa, Veracruz, el general Antonio López de Santa Anna marchaba en retirada con el Ejército de Oriente hacia la ciudad de Puebla, con la supuesta intención de seguir resistiendo la invasión del ejército de Estados Unidos. En sus comunicaciones al gobierno, se quejaba de la falta de entusiasmo por la defensa, la cual notaba en los pueblos y ciudades del camino, apatía que confirmó a su llegada a Puebla, donde ciudadanos y autoridades se negaron a apoyar al ejército y a organizar la defensa de la ciudad, lo cual obligó al general a ordenar la retirada hasta la ciudad de México. El 15 de mayo, los invasores tomaron la plaza sin hallar resistencia.
Durante más de siglo y medio, se le ha reprochado a los poblanos su falta de entusiasmo, sobre todo porque en las guerras civiles anteriores a la invasión estadounidense habían demostrado ser una de las poblaciones más belicosas del país. Tal situación puede encontrar explicación en un “Manifiesto” publicado por las autoridades del puerto de Veracruz, titulado “El Estado de Veracruz a todos los de la Federación”, en el cual se aclara que no sólo los poblanos habían padecido de total apatía, sino que también los veracruzanos habían resistido con poco entusiasmo el bombardeo al que fueron sometidos en marzo anterior y su guarnición había entregado el puerto sin resistir al menos un asalto (acto explícitamente prohibido por las ordenanzas de todos los ejércitos del mundo). La razón que se daba de tal comportamiento, era que existía un hartazgo entre los habitantes de la República por la corrupción de la clase militar que gobernaba al país, por lo cual se creía que el sacrificio de vida y propiedades en la guerra no podía redundar sino en beneficio de los opresores. Además, todo el mundo estaba al tanto de que en La Habana el general Santa Anna se había comprometido con el presidente de los Estados Unidos, James K. Polk, a entregarle los territorios del norte luego de una guerra fingida en la que se dejaría vencer. En tales condiciones, la defensa de la patria carecía de todo sentido.

Faustino Amado Aquino Sánchez
Investigador del MNI-INAH


Imagen: Puebla a mediados del s. XIX