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El 20 de agosto de 1847, los batallones de la Guardia Nacional, Independencia, Bravos, una compañía del Batallón de San Patricio (compuesto mayoritariamente por irlandeses) y algunos piquetes de los batallones de Tlapa y Lagos, unos 800 hombres, enfrentaron el ataque de siete mil invasores estadounidenses en el Convento de Churubusco. Lo que no siempre se tiene claro, es que los mexicanos de los dos primeros batallones no eran soldados profesionales.

La Guardia Nacional era una organización paramilitar en la que los civiles se alistaban en momentos de emergencia para defender su ciudad o región; tenía un carácter local e independiente del ejército profesional, sus integrantes eran ciudadanos que costeaban, de su propio peculio, su uniforme y armamento, elegían a sus propios mandos y recibían instrucción militar en su tiempo libre.

El Independencia y el Bravos fueron de aquellos batallones que fueron apodados polkos por las clases populares de la ciudad de México, pues estaban formados con gente aficionada a bailar la polka y que en esa época se consideraba aristócrata: profesionistas, artesanos-empresarios y estudiantes. Dicho apodo tenía el propósito de insinuar que la gente acomodada y de clase media iba a carecer de valor en el combate, juicio que resultó erróneo cuando los polkos defendieron el Convento de Churubusco hasta el último cartucho.


Faustino Amado Aquino Sánchez
Investigador del MNI-INAH



Imagen: Uniforme de la Guardia Nacional del D. F., 1847. Tomado de Antonio García Cubas, El libro de mis recuerdos